El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, manifestó su firme rechazo al proyecto impulsado en el Congreso de la Nación que busca excluir a la provincia del régimen de «zona fría», un beneficio que otorga descuentos automáticos en las tarifas de gas natural por razones geográficas y climáticas. El mandatario calificó la posible quita del subsidio como un «ataque directo y un golpe durísimo al bolsillo de los cordobeses», alertando que la medida afectaría a más de 600.000 hogares en todo el territorio provincial.
Ante el inminente tratamiento de la iniciativa en el Poder Legislativo, Llaryora hizo un enérgico llamado a los diputados y senadores que representan a Córdoba, instándolos a conformar un bloque unificado por encima de las banderas partidarias. «Les pido que defiendan a Córdoba y no entreguen a los cordobeses», enfatizó el gobernador, tras remarcar que la pérdida del esquema diferencial se daría en un contexto de caída del poder adquisitivo y alta vulnerabilidad económica, donde la clase media ya no cuenta con margen para absorber nuevos aumentos.
El mandatario provincial también cuestionó la persistencia de las asimetrías en la distribución de recursos a nivel nacional, criticando que mientras se busca recortar un beneficio federal y climático para el interior, se continúen sosteniendo millonarios subsidios para las empresas de servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Sostuvo que Córdoba aporta fuertemente a la recaudación nacional mediante retenciones e impuestos a los combustibles y que esta quita representa un nuevo castigo para una provincia que mantiene sus cuentas públicas en orden.


