Una organización narcotraficante que operaba en la capital provincial y en varias localidades del interior fue desarticulada tras una investigación de ocho meses llevada adelante por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA). El operativo culminó con siete personas detenidas —cinco hombres y dos mujeres— e incluyó la ejecución simultánea de 15 allanamientos en la ciudad de Córdoba, San Roque y Potrero de Garay.
Según establecieron las pesquisas, la red criminal comercializaba estupefacientes mediante la modalidad de delivery de drogas en barrios cordobeses y extendía sus ventas hacia ciudades como Río Ceballos, Alta Gracia y Jesús María. Además, los integrantes de la banda practicaban rituales satánicos con la creencia de que estas ceremonias los protegían del accionar policial y de la Justicia.
Durante los procedimientos se concretaron importantes incautaciones que incluyeron 501 dosis de cocaína, 54 de marihuana, más de 4,6 millones de pesos, 95 dólares, seis armas de fuego y 171 cartuchos. Asimismo, los efectivos secuestraron 14 automóviles, una moto náutica, una lancha con tráiler, una máquina de contar dinero, tres balanzas digitales, una caja fuerte y sistemas de videovigilancia.
Los operativos en la capital cordobesa abarcaron 13 viviendas de diversos barrios, entre ellos Villa Azalais, Panamericano, Argüello Norte, Alta Córdoba, Liceo 3ª Sección y Villa Cabrera. Las actuaciones quedaron a cargo del fiscal Carlos María Cornejo, de la Fiscalía del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico del Tercer Turno, quien dispuso el traslado de los sospechosos e imputados por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.



