El seleccionado francés de fútbol ratificó su condición de candidato y derrotó por 2 a 0 a su par de Marruecos en el Estadio Boston, asegurando de esta manera su clasificación a las semifinales de la Copa del Mundo 2026. Los dirigidos por Didier Deschamps destrabaron un encuentro de alta intensidad gracias a las apariciones de sus máximas figuras ofensivas y ahora aguardan por el vencedor de la llave que disputarán España y Bélgica.
El encuentro, que contó con el arbitraje del argentino Facundo Tello, se resolvió a favor del conjunto galo mediante los goles convertidos por Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé. A pesar de los esfuerzos del combinado africano, que venía de hacer historia al alcanzar los cuartos de final en dos mundiales consecutivos, la jerarquía individual y el orden táctico de los vigentes subcampeones del mundo terminaron por inclinar la balanza en territorio estadounidense.
Francia saltó al campo de juego con una alineación estelar conformada por Mike Maignan en el arco, escoltado por una línea defensiva con Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba y Lucas Digne. El mediocampo estuvo ordenado por Manu Koné junto a Adrien Rabiot, mientras que el frente de ataque se desplegó con Ousmane Dembélé, Michael Olise y Bradley Barcola, dejando a Kylian Mbappé como la principal referencia de área.
Por su parte, el técnico marroquí Mohamed Ouahbi propuso un esquema competitivo para plantarle cara al gigante europeo. El equipo africano alineó al experimentado arquero Yassine Bounou, una línea de cuatro defensores integrada por Achraf Hakimi, Issa Diop, Redouane Halhal y Noussair Mazraoui, una zona media con Ayyoub Bouaddi y Neil El Aynaoui, seguidos por la línea creativa de Brahim Díaz, Azzedine Ounahi y Bilal El Khannous, con Soufiane Rahimi como único delantero. Con este resultado, Francia se mete entre los cuatro mejores del planeta por novena vez en su historia y mantiene firme su sueño de alcanzar la tercera estrella.



