El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, rechazó de manera enérgica el proyecto impulsado por el Gobierno nacional para recortar el régimen de Zonas Frías, calificando la iniciativa oficial como una abierta discriminación hacia el interior y un impacto devastador para la clase media y los trabajadores. El mandatario provincial alertó que la modificación legal dejará desprotegidos a más de 600.000 hogares cordobeses distribuidos en 13 departamentos de la provincia, incluyendo a la capital, quienes sufrirán incrementos tarifarios exponenciales en las boletas de gas natural durante los meses de mayor consumo invernal.
Acompañado por intendentes de diversas localidades y legisladores de su espacio político, Llaryora tildó la medida de profundamente injusta y centralista, argumentando que mientras se quitan beneficios esenciales a las familias del interior, se continúan sosteniendo transferencias y subsidios millonarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El titular del Ejecutivo cordobés cuestionó que los recursos locales sigan migrando hacia las arcas nacionales por vía de las retenciones agropecuarias y el impuesto a los combustibles sin que retornen en obras, sumando ahora una carga económica asfixiante sobre los usuarios residenciales.
Como alternativa al recorte generalizado, la administración cordobesa propuso implementar una segmentación estricta basada exclusivamente en los niveles de ingresos. Llaryora afirmó estar de acuerdo con remover el beneficio a los sectores de alto poder adquisitivo que tienen la capacidad de afrontar la tarifa plena, pero insistió en que el Estado nacional cuenta con las bases de datos necesarias para excluirlos de manera directa sin necesidad de desmantelar por completo el régimen de Zonas Frías ni castigar a los sectores vulnerables o a la clase media que no llega a fin de mes.
Finalmente, el gobernador redobló la presión política de cara al tratamiento de la reforma en la Cámara de Senadores, instando de manera directa a los representantes nacionales de Córdoba a priorizar la defensa de sus comprovincianos por encima de las disciplinas partidarias. Tras advertir que el perjuicio económico para la provincia representará una transferencia de recursos fenomenal hacia el fisco nacional, Llaryora enfatizó que cuando se pierde la categorización climática es sumamente complejo recuperarla, por lo que demandó actuar con sentido común frente a lo que considera un atropello al federalismo.


