El gobernador de la provincia, Martín Llaryora, encabezó un acto institucional clave en el Centro Cívico al otorgar personerías jurídicas religiosas a 17 comunidades de fe que operan en el territorio cordobés. El encuentro marcó un hito sin precedentes en el país, ya que por primera vez la medida incluyó a instituciones de las comunidades judía y musulmana, además de las congregaciones cristianas, consolidando un marco formal de equidad y reconocimiento legal específico para los distintos credos.
Esta iniciativa se encuadra en el Decreto Provincial 176/2025, el cual regula el estatus de los cultos alcanzados por la Ley Nacional 21.745 y posiciona a Córdoba como la primera provincia de la Argentina en contar con un registro propio de personerías jurídicas religiosas. Hasta la implementación de esta normativa, los diversos cultos debían inscribirse forzosamente bajo figuras legales ajenas a su verdadera naturaleza espiritual, tales como asociaciones civiles o fundaciones, lo que complejizaba su administración patrimonial, institucional y el acceso a apoyos públicos o privados.
Durante la ceremonia, de la que participaron referentes como el rabino Marcelo Polakoff y representantes del Comité Interreligioso por la Paz (Comipaz), Llaryora ponderó la convivencia pacífica de la provincia frente a los escenarios de polarización nacional. Las autoridades detallaron que el beneficio alcanzó a entidades de la capital y del interior —como el Centro Unión Israelita, la Sociedad de Socorros Mutuos y Ayuda Social Árabe Musulmana, e iglesias evangélicas de Alta Gracia, Corral de Bustos, Deán Funes y Hernando—, garantizándoles el pleno amparo de sus propios estatutos y un canal ágil de articulación social con el Estado.


