En los Tribunales Federales de Córdoba dio inicio el juicio oral y público contra los integrantes de la secta conocida como los «Sanadores Egipcios», una organización acusada de cometer delitos de trata de personas con fines de explotación laboral y sexual, así como abusos sexuales graves y estafas reiteradas. El debate juzga el accionar de la estructura coercitiva que operaba bajo la cobertura de dictar cursos de sanación espiritual, terapias alternativas y enseñanzas esotéricas en distintas localidades de la provincia de Córdoba.
Según la acusación fiscal, la organización —encabezada por su líder y varios colaboradores cercanos— utilizaba técnicas de manipulación psicológica y adoctrinamiento para vulnerar la voluntad de las víctimas, a quienes despojaban de sus bienes económicos, aislaban de sus entornos familiares e imponían someterse a sometimientos sexuales y trabajos forzados. Las denuncias recopiladas durante la etapa de instrucción permitieron desarticular la red tras múltiples allanamientos y detenciones concretadas en el Valle de Punilla, donde funcionaba la sede principal del grupo.
El tribunal receptará las declaraciones de decenas de testigos, entre los que se encuentran víctimas directas, peritos psicólogos y especialistas en sectas y organizaciones coercitivas. De ser hallados culpables de los delitos imputados, los principales procesados enfrentan elevadas penas de prisión de cumplimiento efectivo, en un proceso judicial considerado emblemático por la complejidad de la causa y el impacto de los abusos investigados.




