Lo que debía ser una jornada de fiesta deportiva en las sierras cordobesas terminó en tragedia este domingo 19 de abril. Un espectador perdió la vida tras ser embestido por uno de los autos que participaba en la edición 2026 del Rally de Córdoba, en un hecho que ha conmocionado tanto a los aficionados como a la comunidad del automovilismo nacional.
El siniestro se produjo en horas de la tarde, cuando una de las unidades de competición perdió el control en un sector crítico del trazado e impactó de lleno contra el hombre que se encontraba observando el paso de los vehículos.
Inmediatamente ocurrido el impacto, los sistemas de seguridad de la carrera activaron el protocolo de emergencia. Una ambulancia de alta complejidad apostada en el tramo llegó al lugar en pocos minutos, pero los profesionales de salud solo pudieron constatar el deceso de la víctima, quien habría fallecido de manera instantánea debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
Fuentes policiales y del servicio de emergencias indicaron que el accidente tuvo lugar en un sector que no estaba destinado a la permanencia de espectadores. «Es una zona de alto riesgo donde el público tiene prohibido el acceso por la peligrosidad de la curva», señalaron preliminarmente las autoridades abocadas a la investigación.
Tras el fatal desenlace, los directores de la prueba decidieron la suspensión total de la etapa para facilitar el trabajo de la Policía Judicial y los peritos accidentológicos. El binomio a bordo del vehículo involucrado resultó ileso, aunque ambos competidores debieron recibir asistencia psicológica debido al estado de shock provocado por el accidente.
La justicia cordobesa ha iniciado una causa para determinar las responsabilidades del hecho, analizando tanto las medidas de seguridad dispuestas por la organización del Rally como el posicionamiento de los espectadores a lo largo de la ruta. Por el momento, el resto del evento permanece bajo revisión de las autoridades provinciales.
Este lamentable episodio vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en las competencias de rally y la necesidad de un cumplimiento estricto de las zonas permitidas para el público en eventos de gran magnitud y velocidad.


